si noviembre 2011 | REFLEXIONES PARA TU VIDA Y TU ALMA.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

SI ALGÚN DIA - Reflexiones de amistad


Si algún dia quieres correr del camino…
No tengas miedo, llámame. No prometo pedirte parar, Pero puedo correr contigo.

Si algún día no quieres oir a alguien…
Llamame. Prometo estar ahi para ti. Y prometo ser muy callado.

Pero si algun dia tu llamas…
Y no hay respuesta, Ven rapido a verme. Será porque te necesite.
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8 REGALOS QUE NO CUESTA DINERO


1.- EL REGALO DE ESCUCHAR.
Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Sólo escuchar.

2.- EL REGALO DEL CARIÑO.

Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestra el cariño por tu familia y amigos.

3.- EL REGALO DE LA SONRISA.

Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dirá: “me gusta reír contigo”

4.- EL REGALO DE LAS NOTAS ESCRITAS.

Esto puede ser un simple “gracias por ayudarme”, un detalle como estos puede ser recordado de por vida Y TAL VEZ CAMBIARIA LA TRISTEZA POR ALEGRIA.

5.- EL REGALO DE UN CUMPLIDO.

Un simple y sincero “te ves genial con esa chaqueta”, “has hecho un gran trabajo” o “fue una estupenda comida” puede hacer especial un día.

6.- EL REGALO DEL FAVOR.

Todos los días procura hacer un favor.

7.- EL REGALO DE LA SOLEDAD.

Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Sé sensible a aquellos días y da este regalo o solicítalo a los demás.

8.- EL REGALO DE LA DISPOSICIÓN A LA GRATITUD.

La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como “Hola” y “Muchas Gracias”.

Los amigos son raras joyas, que pueden hacerte enojar y sonreír, que poco a poco aprenden a escuchar, a alentarte y ellos siempre abrirán su corazón a nosotros. Demuéstrale a tus amigos lo mucho que los estimas
HACIENDOLES ESTOS REGALOS
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REFLEXIONES DE AMISTAD


Hay noches que nadie se imagina. Cosas que pueden suceder y te hacen sentir diferente. Noches en las cuales resurge la amistad que creías perdida.

Crees que la esperanza está perdida y de pronto, te das cuenta que tienes mucho para contar, decir, sentir, vivir.

Esa llamada, esa visita, te llenan de un sentimiento extraño. Vuelves a vivir sin pensarlo. No creías que una conversación, un café, una sonrisa te pudieran volver a la vida.

La amistad renace, porque la esperanza en una llamada, un encuentro, te alegran la vida. Es sencillo y no lo crees. De repente, no quieres irte. Quieres estar ahí. Quedarte. Sentir que lees poemas, libros, apuntes. Cuentas historias, anécdotas. Eres distinto, te sientes diferente.

Si ves lágrimas en tu amigo, no preguntes qué le pasa. Abrázalo, siéntelo, consiéntelo. Él te dirá todo sin hablar. De pronto te dará un beso y comprenderás que has hecho una labor, sin imaginarte.

No creas que tus problemas sean demasiado pesados. Los demás también tienen problemas. Grandes, pequeños, pero problemas. No escuchamos, porque preferimos hablar, contar los nuestros

Muchas veces, ni hablamos con los hijos. No los escuchamos. Nos quieren decir cosas, pero no nos interesan. Quieren recostar sus cabezas en nuestro hombro, pero no nos importa.

No abrazamos, no sentimos, no consentimos. Por eso, muchas veces perdemos, aunque creamos que hemos ganado.

La amistad con los hijos también es necesaria. Los vemos llorar y solamente les preguntamos “qué les pasa”, pero no les sonreímos, ni los abrazamos. Eso no se puede olvidar.
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