RESUMEN
"El Tungsteno", publicada por la
Editorial Madrileña Cenit en su colección de la Novela proletaria, es evidente
que César Vallejo, había escogido y creía que su función de escritor era poner
su inteligencia y su pluma al servicio de la clase obrera. En la novela,
Vallejo presenta por una parte la realidad de la explotación del trabajador
(peruano es esta caso, como hubiera podido ser de cualquier otro país) y por
otra, trata de explicar de acuerdo con sus teorías, el cómo y el porqué de esa
explotación; finalmente trata de indicar al lector el camino, único en su
opinión, que puede llevar a resolver esa situación en beneficio de la clase
obrera. La lección final que Vallejo quería inculcar al lector proletario de su
novel, como al lector general, es que solo la solidaridad, la organización a la
manera como la prepara el obrero Servando Huanca en las minas de Quivilca,
ofrece posibilidades de éxito.
Organizar y aprovechar todas las rebeldías;
la del intelectual insatisfecho que se pone al servicio de la clase obrera; la
del capataz ofendido por la prepotencia patronal; la del nacionalista resentido
por la explotación extranjera de su país, y base de todo; la del peón; al del
obrero explotado, todos bajo la dirección de quien dedique su vida a la labor
revolucionaria. Cuando la empresa norteamericana "Mining Society"
logró por fin adueñarse de las minas de Tungsteno de Quivilca, en el departamento
del cuzco, de inmediato llegó al Perú la orden gerencial de Nueva York
disponiendo el comienzo de la extracción del mineral. Una avalancha de indios
procedentes de Colca llenó la mina en poco tiempo para satisfacer las labores
de minería. En Quivilca se instalarón junto a los peones y mineros, Mister Taik
y Mister Weiss, gerente y subgerente de la Mining Society; el cajero de la
empresa Javier Machuca; el ingeniero peruano Baldomero Rubio; el comerciante
José Marino, que había tomado la exclusiva del bazar y la contrata de Peones
para la Mining Society; el comisario del aciento minero Valtasari y el
agrimensor Leonidas Benites, indios de la región fueron ingenuamente estafados
por obreros, peones y sobre todo por los inescrupulosos Marino, Machuca y
Baldazari. Los soras cambiaban sus plantaciones y sus animales por cosas
banales como garrafas, franelas en colores, botellas pintorescas, paquetes
polícromos, fósforos, caramelos, vasos transparentes, etc. Los Soras se sentían
atraidos por estos objetos, como ciertos insectos a la luz.
El primero en operar sobre las tierras de los
Soras para enriquecerse fue José Marino, quien formó una sociedad secreta con
el ingeniero Rubio y el agrimensor Benites. Este contubernio tubo que vérselas
en apretada competencia con Machuca, Baldazari y otros, que también despojaban
de sus bienes a los Soras. José Marino adulaba a todo el que de uno u otra
manera, podría serle útil. un día que marino debía ir de Quivilca a Colca, se
reunieron en su bazar para despedirlo, Leonidas Benites, Mister Taik y Mister
Weiss, el comisario Baldazari, Rubio y Javier Machuca. Las botellas de campaña
fueron desfilando raudamente y cada, ¡salud!, Marino no desaprovechaba la
oportunidad para adular a todos los presentes. Cuando ya estaban ebrios Mariano
propuso jugar a la "Rosada" a los dados; esta era uns de las queridas
de Marino. Muchacha de 18 años, serrana, ojos grandes, negros y empurpurados,
mejillas candorosas, la había traído de Colca, como querida, un apuntador de
las minas, junto con sus hermanas Teresa y Albina. El ganador del premio fue el
comisario Valdazari; Marino de inmediato envió a su sobrino Cucho en busca de
la muchacha, quien llegó a los pocos minutos. El exceso del licor provocó tal
degeneración que la Rosada, que se llamaba Graciela, fue poseida por todos los
presentes. La muchacha se había negado a las exigencias de José Marino, pero
este le había dado una pósima que la embriago hasta privarla. La muchacha no
vio el amanecer y murió por efecto de la droga que le administrara José Marino.
Mister Taik exigió absoluta discreción. La llevaron a su casa y le dijeron a
sus hermanas que le había dado un ataque y que ya le pasaría. Al otro día la
enterraron. Las hermanas de la difunta fueron donde Mister Taik a pedirle
justicia por que consideraban que a su hermana lo habían matado. El gringo las
botó y todo quedó archivado en el pasado. En Colca José Marino tenía otro bazar
en sociedad con su hermano Mateo; la firma se llamaba Marino hermanos. Los
hermanos Marino eran originarios de Mollendo y hacía unos 12 años que se habían
establecido en la sierra. Poco a poco habían ido escalando posiciones para
llegar al lugar en que estaban, pero siempre con la adulación y la falta de
escrúpulos como armas. Había en la casa de Mateó una india rosada y fresca
bajada de la puna a los 8 años y vendida por su padre un mísero aparcero, al
cura de Colca; se llamaba Laura y cuando José venía de Quivilca, Laura solía
acostarse también con él a escondida de Mateo; Laura en el fondo odiaba a su
patrón y amante; cuarenton, colorado medio legañoso, redrojo, grosero, sucio y
tan ávaro como su hermano José. La raíz de este encono radicaba en el hecho del
desprecio encarnizado e insultante que Mateo ostentaba por Laura cuando había
gente de Marino hermanos, a fin de que nadie creyese lo que todo el mundo
creía: que era su querida; esto le dolía profundamente a Laura. José retenía
con la astucia y el engaño, prometiéndole que la haría su mujer ante todos,
cuando el tonto de su hermano Mateo la dejara como lo hizo con madre de su hijo
Cucho. Esa noche fue Mateo el primero en deslisarce hasta la cocina donde
dormía Laura para poceerla brutalmente. A los pocos minutos fue José, quien
aprovechando que Mateo dormía visitó a la joven india en la cocina. Laura le
confesó que estaba preñada de él; este se negó a tal compromiso. José había
contado a su hermano que Mister Taik le había pedido 100 peones mas para la
mina de Tungsteno que explotaba la Mining Society. Como no era fácil convencer
a los indios para tan dura tarea, en la cual ya había desaparacido los Soras ,
fueron a buscar al Subprefecto Luna para que les facilitara dos gendarmes. Este
les manifestó que carecía de personal y que el escaso que estaba a su cargo los
tenía ocupados "cazando" conscriptos. Dos yanaconas Braulio Conchucos
e Isidoro Yépez, fueron traidos desde Guacapongo a Colca, para ser enrolados en
el servicio militar. Sin nombre, bajo un sol abrazador, los encallesidos pies
en el suelo, los brazos atados hacia atrás, amarrados por la sintura con un
lazo de cuero al pescueso de las mulas, los yanaconas fueron arrancados de sus
hogares y atravezando ríos, quebradas y pedregales, fueron llevándose a Colca
ya casi agonisantes por dos crueles y sanguinarios gendarmes.
El pueblo sediento de venganza se vuelca
contra las oficinas del alcalde y liderados por el herrero del pueblo, Servando
Huanca exigen justicia. Braulio Conchucos no puede resitir más tiempo y cayó
muerto en la oficina del alcalde Parga, delante del prefecto Luna el secretario
Boado el juez Ortega, el gamonal Iglesias y el médico Riaño quien certificó su
muerte. Servando dio entonces un salto a la calle entre los gendarmes, lanzando
gritos salvajes, roncos de ira sobre la multitud ¡un muerto! ¡lo han matado los
soldados! ¡abajo el subprefecto! ¡viva el pueblo! La confusión, el espanto y la
refriega fueron instantáneos. El enfrentamiento entre la gendarmería y los
indios tuvo como epílogo la persecución de estos últimos con el pretexto de
restablecer el órden público. No se respetó ninguna vivienda; todos fueron
violentadas en busca de los sublebados. Los mas encarnizados en la represión
fueron el juez Ortega y el cura Velarde. En una reunión ofrecida por el alcalde
Parga, los hermanos Marino llevaron a un rincón al subprefecto Luna y lo
convencieron para que este les facilitara 25 indios que estaban en la cárcel,
los cuales en la madrugada, emprendieron viaje a las minas de Quivilca. Pocas
semanas después, el herrero Servando Huanca conversaba en Quivilca con Leonidas
Benites, quien había sido arrojado de su puesto de agrimensor. Perdiendo además
su sociedad de cultivo y cria con José Marino. Con palabras desgarradoras
Huanca logró que Venites despertara del letardo en que estaba sumido y se diera
cuenta que los probres indios eran no solo explotados, sino también maniatados
por los yanquis y por los malos hombres de José y Marino que servía
incondicionalmente a tipos sin escrúpulos como Mister Taik. Benites proporcionó
un documento que demostraba que Mister Taik no era yanqui si no alemán y que
esa evidencia podía fregar a la Mining Society. Ambos hombres se unieron para
iniciar la rebelión de los indios contra sus opresores. Lo que había terminado
de descidir la actitud de Benites, en el amor que sentía por la difunta
Graciela a quien él recordaba y amaba en silencio.
ANÁLISIS DE LA OBRA TUNGSTENO
AUTOR: del Autor César Vallejo(1982-1938),
nació en Santiago de Chuco en 1982 y falleció en París en 1938, el
desgarramiento, la muerte y el dolor de los desheredados encuentran en Vallejo
su mayor intérprete. Ver Biografia
CONTEXTO HISTÓRICO.- Una
obra que reflejó a nivel internacional por el hecho la colonización abzurda por
parte de un grupo proletario que no respetaba ni a la ley; hasta la ley estaba
corrompida, dejando un reflejo internacional. El estado en que se encotraba en
aquel entonces el Perú en cuanto a su economía, muy pobre y no se podía
invertir venian extranjeros y hacía de la suya con los campesinos e indios de
esa época explotándolos maltratándolos. Una obra basada a la realidad que vivío
en esa época el Perú.
CORRIENTE LITERARIA.
Novela perteneciente al Género vanguardista. Realismo = es una novela que ya
existe, el realismo hay un intento de plasmar la realidad de una manera real.
GÉNERO LITERARIO:Narrativa
ESPECIE LITERARIA:Novela
TÍTULO
DE LA OBRA:
Denotativo.El
Mineral
Conotativo.Sintetiza
la explotación del hombre andino, símbolo de la colonización el imperialismo
exístete.
TEMA PRINCIPAL: La
explotación Inhumana Vallejo presenta por una parte la realidad de la
explotación del trabajador (peruano es esta caso, como hubiera podido ser de
cualquier otro país) y por otra, trata de explicar de acuerdo con sus teorías,
el cómo y el porqué de esa explotación; finalmente trata de indicar al lector
el camino, único en su opinión, que puede llevar a resolver esa situación en
beneficio de la clase obrera.
TEMAS SECUNDARIOS. La
vida social que llevaba el pueblo de Quivilca ante el abuso cometido por los
Nuevos Propietarios de la Mina Tungsteno. - Orfandad de los niños - La
violación en la reunión de los gerentes en Quivilca - Rebelión encabezado por
Servando Huanca - Engaños - Creencias de Leonidas Benites - Abuso de Autoridad
- Desprecio a los indígenas por los mineros - Ignorancia de los indígenas - La
inmoralidad del cura.
ACONTECIMIENTOS. -
Llegada de la empresa - Levantamiento del campamento - Reunión, sesiones -
Desposo de los soros - Juego del cochito entre los jefes de la empresa - Muerte
de Graciela y encubrimiento - Viaje de José Marino a Colca - Expulsión de
Benites - Mateo y José comparten a Laura - Reunión con el alcalde - Llegada e
intervención de Servando Huanca - Muerte de Braulio - Levantamiento del Pueblo
TÉCNICA NARRATIVA.
Descripción, una serie de discursos, narraciones diálogos .está narrado en
tercera persona gramatical.
LENGUAJE
DEL AUTOR: Sencillo y Comprensible De los personajes: Habla de acuerdo a su
clase social ejemplo no se p'taita.
ESPACIO. Macrocosmos. Cuzco, Perú .
Microcosmos.Quivilca,
Salriduedas, Ambientes de la Subprefectura de Colca, Ríos, Patará y Guayapo
Referencia. EE.UU. Rusia, Lima, Mollendo
TIEMPO
CRONOLÓGICO. De 2 ó 3 meses aproximadamente .histórico. Se remonta de 1916 - 1920.
PERSONAJES
PRINCIPALES. - Mister Taik (gerente de la mina) - Mister
Weiss (sub-gerente de la mina) - Javier Machuca (cajero de la empresa) -
Baldomero Rubio (ingeniero de la mina) - José Marino (comerciante) - Baldazari
(comisario del acentamiento minero) - Parga (alcalde del pueblo)
PERSONJAES
SECUNDARIOS:
Mister
Taik.-Es
gerente de la minino Society.
Mister
Weiss.-
Era el subgerente de la empresa norteamericana.
Javier
Machuca.- Era el cajero de la minino Society.
Baldomero
Rubio.- Era el ingeniero de la empresa.
José
Marino.- Era un comerciante gordo y pequeño de carácter socarrón
y muy avaro.
Baldazari.- Es
el comisario del asiento minero.
Leonidas
Benites.- Es el agrimensor y ayudante de Baldomero Rubio.
Mateo
Marino.- Hermano de Jose Marino, el subprefecto.
Luna.- Es
el juez.
Ortega.- Es
el alcalde.
Parga.- Es
el secretario.
Boado.- es
el medico.
Velarde.- Es
el párroco.
Graciela.-“la
rosada”, querida de José marino, es una muchacha de 18 años; hermoso tipo de
mujer serrana, de ojos grandes y negros y empurpuradas mejillas candorosas.
Teresa
y Albina.- Hermanas de Graciela.
Isidro
Yepez.- Muchacho de 18 años., analfabeto, yanacona de
Guacapongo.
Braulio
Conchudos.- Muchacho de unos 23 años y yanacona de Guacapongo; y los
soras.
VALORIZACIÓN PERSONAL de
la Obra Tiene un alto contenido social hacen ver las diferentes clases
sociales, refleja acontecimientos sociales como levatamiento. Nos hace ver que
los países subdesarrollados sufren siempre la pobreza y quienes sufren son los
desposeidos.
CRITICAS ACERCA DEL AUTOR Y LA OBRA EN
EL TUNGSTENO lo que mas destaca es el contenido y no así
la forma. Tiene incoherencias. Es considerado como una novela nativista
indigenista.